miércoles 28 de enero de 2009

4 de noviembre de 2008

"Africans in America. Africa birth place of humanity"
Fotografía de mural en las calles del Harlem - Nueva York / Milena Carranza

Por Jesús López

9pm. Regresaba de uno de esos días de trabajo clásicos, con dolores de espalda y de cabeza, esperando que caiga la noche para poder regresar a casa y descansar tirado en la cama. Pero esa noche tenía algo especial. Lo supuse desde un primer instante. Casi un año atrás un amigo de Colombia, Daniel, me había enviado un mail adjuntando la información de que un afroamericano (que no sea el REV. Jesse Jackson) se quería postular a la presidencia de los Estados Unidos de America. "La presidencia de los Estados Unidos de America" (pensé), el cargo tal vez de más trascendencia política del mundo, en el país más poderoso del mundo y también en uno de los países con más conflictos raciales. ¿Podría este país elegir a un presidente negro? Me preguntaba. Mi respuesta, debo confesar fue siempre negativa. No cabía, dentro de mis esperanzas y perspectivas, la idea de que la gran mayoría de blancos norteamericanos eligieran a un presidente afroamericano.

No creí hasta que vi y oí el discurso del hombre de Hawai, hijo de un Luo Keniata y de una mujer blanca de Kansas. Y ahí me comencé a interesar más por su historia... y yo que había pensado que no tenía posibilidades... en fin.

Barack Obama nació y creció con el estigma común a los afrodescendientes: ser minoría dentro de una mayoría que siempre hace notar la diferencia como algo negativo. Definitivamente el amor de su familia materna (el padre lo abandonó de niño), junto a un natural carisma e inteligencia innegables, hicieron que el joven Barack asuma su rol en el mundo que le tocó vivir.

Movilizador social, defensor de los más débiles por naturaleza; él ha colocado a la lucha por los derechos de los más desfavorecidos, una forma de ver la política, pero además un ejemplo para toda persona que siendo excluida de una u otra forma, toma su papel en el mundo sin miedo, lo asume, lo encara y lo vence para conseguir lo que en siglos, pocos pudieron imaginar: el hijo de los antiguos esclavos es ahora presidente.

Sin embargo, Obama no es presidente por ser negro, pero el hecho de que el presidente de la nación más poderosa hoy por hoy, sea afrodescendiente, estoy seguro que nos llenará de orgullo por mucho tiempo. Tal vez ese 4 de noviembre de 2008 haya marcado un hito histórico para nosotros, un momento en el cual pudimos ver que el "Yes we can" de Obama, no era solo un mensaje para su país, sino para cualquier persona en el mundo que haya pasado por la dura experiencia de ser discriminado por su origen étnico.

Aún recuerdo a mi abuelo, diciendo que nunca quiso viajar a Norteamérica porque ahí trataban muy mal a los negros. Me hubiera gustado ver su rostro el día 4 de noviembre de 2008. Lágrimas de emoción, como las que derramamos todos nosotros, hubieran corrido por sus mejillas, lágrimas de emoción ante el hecho simbólico de ver coronado un esfuerzo de siglos (de todos los afrodescendientes) con este hecho histórico, que sin duda, marcará nuestro futuro.

miércoles 21 de enero de 2009

"AHORA DIME QUE LOS NEGROS ESTÁN EXCLUIDOS"

Reflexiones sobre la juramentación presidencial de Barack Obama

Roberto Rojas Dávila

Después de ver la juramentación presidencial de Barack Obama entré al messenger y enseguida un amigo del colegio, economista de la Universidad del Pacífico y empleado de una importante empresa transnacional, me escribe: "Ahora dime que los negros están excluidos, ahora no se puede hablar de racismo, un negro es el presidente del país más poderoso del mundo."

Me pregunté: ¿Realmente tener como Presidente del país más poderoso del mundo a un afroamericano cambiará la situación de marginación y discriminación histórica de los afrodescendientes en el mundo? Me respondí y encontré respuesta para refutarle a mi amigo.

Obviamente que NO, no se puede cambiar una situación de dominación, marginación y discriminación de más de quinientos años por la elección de un afroamericano como Presidente del país más poderoso del mundo.

No podemos negar que la elección de Barack Obama es un hito histórico pero esto no significa que los afrodescendientes del mundo saldrán de la situación de marginación y discriminación histórica, este es un camino arduo de lucha y de exigencias a los Estados, no como víctimas sino como sujetos de derechos, esto implica voluntad política de los Estados por lograr una inclusión social real de los afrodescendientes, las famosas reparaciones como lo plantea el Plan de Acción de Durban, y de otro factor importantísimo que es un cambio de mentalidad de nuestra gente.

Este elemento para nosotros es el más importante de todos, Barack Obama, con su esfuerzo y su inteligencia, pudo lograr algo que para muchos era imposible, ser Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Esto genera un cambio de mentalidad no solo en los afroamericanos sino en todos los afrodescendientes del mundo. No es casualidad su frase de campaña, YES WE CAN.

Obama demostró que con dedicación y perseverancia SI SE PUEDE, por eso es histórico, pero no todos los afrodescendientes tuvieron y tienen las mismas oportunidades para alcanzar lo que él pudo.

En primer lugar, Barack Obama es hijo de un economista keniano, quien tuvo logros importantes en su vida como ser el primer afrodescendiente que estudió en la Universidad de Hawai, presidente de la Asociación de Estudiantes Internacional de dicha casa de estudios y que luego se trasladó a la Universidad de Harvard para culminar sus estudios, todo esto becado en plena época de segregación racial.

La madre de Obama era mujer muy de avanzada para su época ya que en ese tiempo los matrimonios interraciales eran considerados hasta delito en algunos estados de EE.UU. Después de la separación del padre de Obama se casa con un funcionario petrolero indonesio.
Obama estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Columbia y luego Derecho en la Universidad de Harvard, convirtiéndose en el primer presidente afroamericano de la prestigiosa Harvard Law Review. Luego fue asociado de un par de firmas de abogados, catedrático de la Universidad de Chicago y director de varias organizaciones sin fines de lucro.

Después de todos estos logros, Obama incursiona en la política siendo electo como senador del decimotercer distrito de Illinois, siendo reelecto; convirtiéndose luego en el quinto senador afroamericano de EE.UU. y, desde ayer, en el primer afroamericano Presidente de ese país. Todo esto hace de Barack Obama una persona digna de admiración y ser considerado un referente mundial.

Sin embargo, la mayoría de afrodescendientes no tuvieron ni tienen las mismas oportunidades de desarrollo profesional que él, en América Latina y el Caribe viven alrededor de 150 millones de afrodescendientes, el 92% es pobre y desde luego no tienen acceso a educación superior. En el caso del Perú, tan sólo el 1.9% de los afroperuanos tiene acceso a este nivel educativo.

En innumerables conversaciones la gente argumenta que no existe racismo, que el problema es de clase social, pero lo que no ven estas personas es que la raza y la clase social en la mayoría de casos está entrecruzada, no es casualidad que se nos violen sistemáticamente nuestros derechos humanos, tampoco es casualidad que la mayoría de afrodescendientes sean pobres. No es casualidad que todos los días maten jóvenes afrobrasileros ni que en Colombia existan millones de afrodescendientes desplazados por el conflicto armado interno.

¿Todavía siguen creyendo que los negros no están excluidos? Nos queda mucho por hacer para lograr convertir a nuestras sociedades en verdaderas sociedades inclusivas en donde todos y todas tengamos las mismas oportunidades y una calidad de vida digna. Esta es una tarea de TODOS, no sólo de los políticos ni de los empresarios ni de los activistas de los movimientos sociales.

Adelante que esto recién comienza, el cambio empieza por nosotros mismos.

De nosotros depende.
 
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