
Por Juan Garrido - Makungu
¿Qué es lo que nos hace sentirnos vivos? Algunos pensarán que es acaso una pregunta filosófica. Pues no es solo una pregunta que nos puede orientar a abrir un pensamiento. La vida es un... (no encuentro una palabra que no sea trillada para definirla). Sin embargo puedo decir que hay cosas que nos limitan, situaciones en nuestra mente, en nuestra vida que dejan marcas y secuelas que hacen que cambie la forma en la que nos sentimos y nos sentiremos por siempre.
La vida puede ser muy diferente para cada quien y cada uno puede tener una forma de sentirse vivo, sin embargo tenemos una extraña conjunción de vidas y sentimientos a los que llamamos calle, un lugar en el cual todos vivimos con un presente diferente, con una historia diferente y un futuro diferente.
El pasado poderosamente nos puede condenar siguiendo así un esquema predeterminado y tener un fin repitiendo historias y momentos desagradables en nuestras vidas y seguir sufriendo y luchando por cosas que otros ya sufrieron.
El pasado también puede poderosamente condenar a otros imponiéndoles prejuicios, odios y discriminación. Por cosas que son ajenas a su época, cosas que no les pertenecen. Situaciones, momentos, actitudes y posiciones. En conclusión, hechos lejanos a nuestro momento, a nuestro tiempo. No hay una razón para odiar a alguien por lo que no hizo, o por lo que no me hizo, sin embargo cuando hablamos de la discriminación y el racismo hablamos de odios, miedos y resentimientos del pasado que se mantienen hasta hoy y situaciones que no nos sucedieron, ofensas que no se inventaron para nosotros y odios que no eran hacia nosotros. Sin embargo los heredamos y entonces volvieron nuevamente y otra vez se revivieron situaciones, se produjeron las ofensas y se retomó el odio de una raza contra otra, solo por ser diferentes o por creerse superior.
El pasado también te puede poderosamente perdonar, te puede liberar y puede cambiar tu destino, no importa lo dramático u oscuro que haya sido, desde el momento en que te preguntas acerca de lo que te hace sentir vivo, estás cambiándolo.
Todos tenemos un pasado, el cual nos da la opción de cargar con todo el odio y la desdicha de generaciones, marcar nuestras vidas negativamente, pero también nos da otra, la de perdonarlo y vivir libremente, sin odios. Perdonar no significa olvidar, no significa justificar, solo significa dejar atrás el dolor.



